No está muy claro qué son exactamente estas ficciones, ejercicios y manías del Señor/truhán Mondini. Letras, eso sí. Y palabras. Y quizás hasta historias que merecen serlo.
El problema surge al intentar definir el conjunto. ¿Es un diario personal inventado, imaginado, cocido especialmente para ser lanzado a las furiosas garras blogosféricas, o una temprana autobiografía surgida del típico egocentrismo de la clase alta de Albacete?
No hay unanimidad al respecto.